| Canta todas las noches en un prestigioso club de jazz de la ciudad, el Ojos de Bruja. Pocos son los que han ido a verla y no se han quedado enamorados de sus encantos y su maravillosa voz. No hay día en que no se hable de ella en algún medio y no hay nada que no esté a su alcance. Es una auténtica estrella. Lo que nadie sospecha es que tras las actuaciones, sale en busca de alguna presa, preferiblemente hombres sensibles y romanticotes, que se quedan hechizados con sus cantos de sirena. Caen en un profundo sueño del que jamás despiertan. |