| Después de todo un día jugando, jugando y jugando, Hikiko se quedó dormido frente a su vieja Atari. Como de costumbre, empezó a ver miles de luces de colores parpadeando, algo que nos pasa a todos al cerrar los ojos después de tanto juego, pero esta vez las luces de colores se trasformaron en enormes píxeles y estos enormes píxeles en gigantescos marcianos... ¿¿Cómo podría escapar??, se preguntaba Hikiko antes de darse cuenta de que los marcianos eran el menor de sus problemas. Los marcianos estaban siendo destruidos por una horrible nave de cañón ultraiónico y cada vez quedaba menos para que él mismo fuese alcanzado. ¡DANGER DANGER! |