| Esto empieza a ser de locos. Casi prefiere no dormir, pero no tiene más remedio si quiere estar fresco para poder actuar. Hace unos días, revolviendo entre sus cosas, encontró el Tetris, uno de los primeros juegos que tuvo para su Nintendo, y se puso a jugar. Estos juegos antiguos al final son los que más enganchan y no puede quitarse la maldita musiquita del cerebro. Ahora no para de soñar que es una pieza de puzzle y que tiene que encajarse entre ellas. Lo que no recuerda es que hubiese pirañas en el fondo. Uhmmm, probablemente esté mezclando historias. ¡Que infierno! |