| Olegario lleva muchos muchos años muerto. Y también lleva muchos muchos años levantándose por las noches y yéndose a buscar compañeros con los que poder descansar. A él lo de ser esclavo no le importa, pero lleva fatal eso de estar sólo en una tumba, así es que sale y se va a buscar vecinos con los que compartir habitáculo. Por supuesto, esta tarea no es fácil: los pájaros están deseando darle un buen bocado en su cerebrito fresco, Fermín, el guarda, le devuelve todas las mañanas a su tumba e, incluso, discusiones con muchos de sus vecinos que no quieren compartir cama con él por no-se-que de su olor corporal. |