| Después de sus duras peleas con los pulpillos Panda tiene que descansar y él como es mitad pájaro va donde van todos los pájaros a descansar, a los cables de un poste telefónico. Al posarse sobre los cables estos se vencen por el peso y todos los pájaros se deslizan hacia él. El los considera sus hermanos de sangre, pero entre el olor fresco que desprenden y el hambre que le entra después de la batalla, no puede evitar dar un par de mordiscos por aquí y por allá. Pobres pajaritos confiados… |