| El Infierno tiene muchas salas, muchos lugares para el castigo, incluso sitios que aún no han sido descubiertos, pero este es su corazón, la llama principal de la que sale todo el fuego. Esta llama está custodiada por un Ángel negro, un capataz sanguinario y sin escrúpulos que mantiene el orden en la sala y el responsable de que la llama haya estado encendida desde hace miles y miles de años. - ¡Mas madera! ¡Mas madera! - Se le oye decir constantemente a sus esclavos para que se den prisa en arrojar las condenadas almas de los pecadores y así mantener viva la gran llama que alimenta el resto de habitaciones del Infierno. |