| Jarto de no poder acercarse a ninguna chica para morderle el cuello, nuestro pequeño vampiro decidió disfrazarse de tiernos y adorables animalillos para que fuera su "comida" la que se acercase a él. Su "modus operandi" es el siguiente: Se sitúa cerca de gimnasios nocturnos, disfrazado, esperando que alguna ingenua jovencita le recoja y le lleve a su casa. Como con esos disfraces parece tan inofensivo, las niñas no tardan en picar. Una vez que se encuentra en la habitación de la chica espera a que la ésta se duerma para saborear su dulce cuello... |